Un poco de Historia
Botella de vidrio utilizada desde
1935 a 1972 aprox.
1° cera para pisos
Lata - 1929
cera La Rosa de 1936

 

A principios del siglo XX, el mantenimiento de los pisos de madera era una tarea bastante engorrosa. Enceraban el piso con una mezcla de parafinas y kerosene cuya preparación resultaba riesgosa por la necesidad de calentarlo para su aplicación. La aparción de la primera cera para pisos "LA ROSA" con carnauba facilitó el encerado de los pisos, por ser un producto listo para usar ya que no se debía mezclar y calentar.
Por suerte en esos tiempos existía el oficio de ENCERADOR, quien llegaba a la casa transformando la paz del hogar al correr todos los muebles para facilitar su tarea. La que consistía en rasquetear los pisos, encerarlos y luego lustrarlos. En cuatro patas, con la mano, o parados, con los pies, ayudados con un cuero o fieltro, para no lastimarse, frotaban fuertemente contra el piso un bollo de viruta de acero. Con lo cual, al pulir el piso desprendían no solo la suciedad, sino también la vieja cera que protegía el entablonado de madera. Con la aparición de los pisos de parquet, en donde la veta de la madera tiene distintas orientaciones la tarea se complicó pues al pulir había que seguir la orientación de esas vetas para no dañarla. Así aparece en el mercado “Virutol La Rosa”, para utilizarse como viruta líquida, facilitando y mejorando la tarea de limpiar los pisos de madera sin desgastarla ni estropearla.
Con posterioridad, reaparecía la fuerza física. Ya que, estos enceradores, calzándose unos cepillos mas largos y anchos que los pies, los restregaban contra el piso. A fin de obtener el esperado brillo que demostrara la culminación de una tarea bien hecha. Entonces se iban, volvía la paz y la casa quedaba impregnada con los olores de la cera y los quitaceras, que daba a los ambientes una especial sensación de limpieza.
Para conservar la limpieza y el brillo, se utilizaba el “cepillo pesado”. Una pieza un poco más grande que un ladrillo de barro, pero construida de hierro fundido, con un cepillo de cerdas duras en la parte inferior, que era manejado con una vara de madera de dos metros de largo. Este aparato se pasaba siguiendo la veta del entablonado y, al tiempo que desprendía la tierra adherida, daba nuevo brillo a la madera encerada.
Con el tiempo los enceradores desaparecieron, las amas de casa o el personal de servicio empezaron a realizar las tareas de los enceradores; por suerte VIRUTOL y CERAS La Rosa facilitarían esos quehaceres. Nos sentimos orgullosos de colaborar con productos para mejorar y alivianar el trabajo, por algo hace más de 70 años estamos junto a Ud. en el cuidado de su hogar.

Botella de PVC 1972 a 1996
Botella de PET desde 1996 a la fecha
Botella de PET desde 1996 a la fecha